La fascitis plantar consiste en la inflamación un tejido fibroso que recorre la planta del pie denominado fascia plantar, ésta recorre la planta del pie desde el talón hasta la base de los dedos. Se divide a su vez en tres bandas (medial, central y lateral), que se originan en la tuberosidad medial del calcáneo. Sus principales funciones son:
- Mantener la estabilidad del arco longitudinal del pie.
- Absorber y distribuir las fuerzas durante la marcha y la carrera.
- Participar en el mecanismo de Windlass (ayuda a rigidizar el pie durante la fase propulsiva al caminar).
Aunque la fascitis plantar tradicionalmente se considera una lesión inflamatoria, la evidencia actual indica que en muchos de los casos se trata más bien de un proceso degenerativo del tejido, causado normalmente por microtraumatismos repetidos, lo que lleva a algunos autores a referirse a ella como fasciopatía plantar.
Esta patología es una de las causas más comunes que producen dolor de talón en adultos, es más común entre los 40 y 60 años y se considera que alrededor de 1 de cada 10 personas sufrirá fascitis plantar a lo largo de su vida.
¿Fascitis o espolón?
En algunos casos, esta afección puede asociarse a la aparición de un espolón calcáneo, una pequeña calcificación en el hueso del talón que suele desarrollarse como consecuencia de la tensión prolongada en la fascia plantar.
Sin embargo, es importante tener clara la diferencia entre el dolor de talón por fascitis plantar vs espolón calcáneo. Existe la falsa creencia de que el espolón es un “pico de hueso que se clava en el talón” y por eso causa dolor, sin embargo, ni es un “pico”, ya que es todo un reborde óseo, ni “se clava”, únicamente se encuentra en relación a la fascia plantar.
Por este motivo, para eliminar la sintomatología no debemos actuar sobre éste, sino centrarnos a nivel de la fascia plantar.
Causas de la fascitis plantar
Aunque la fascitis plantar se origina normalmente por una sobrecarga o tensión excesiva, existen factores específicos que pueden favorecer la inflamación de la fascia plantar y aumentar el riesgo de desarrollar esta afección:
- Alteraciones en la pisada/biomecánica del pie.
- Acortamiento de la musculatura posterior de la pierna (normalmente los gemelos).
- Pie plano o pie cavo.
- Actividades deportivas de impacto como correr o saltar.
- Permanecer muchas horas de pie quieto o mucho tiempo sentado.
- Uso de calzado inadecuado.
- Sobrepeso o aumento de la carga sobre el pie.
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Síntomas principales de la fascitis plantar
El síntoma más característico de la fascitis plantar se da en la zona del talón, consiste en un fuerte dolor al dar los primeros pasos por la mañana o tras periodos prolongados de descanso sentados. El dolor puede reducir bastante o incluso desaparecer al caminar durante unos minutos.
También puede sentirse dolor, rigidez o tensión a nivel de toda la planta del pie. Debe de tenerse presente que la intensidad del dolor puede variar según el grado de inflamación y el tiempo de evolución del problema.
Diagnóstico de la fascitis plantar
En Clínica Podológica José Luis Díaz realizamos el diagnóstico de la fascitis plantar mediante una completa evaluación clínica del paciente y posteriormente la realización de una ecografía para valorar el estado de la fascia y medir su grosor.
Gracias al ecógrafo podemos confirmar el diagnóstico con precisión y cuantificarlo, para ayudarnos a determinar el tratamiento más adecuado.
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Tratamiento
Una vez que hemos confirmado con precisión el diagnóstico y hemos valorado el estado en el que se encuentra la fascia plantar, debemos de saber qué causa está generando el problema de fascitis plantar y actuar sobre la misma.
Para esto realizamos en primer lugar un completo estudio de la pisada junto con una exhaustiva valoración muscular y articular del paciente. Con todo ello mandamos el tratamiento más efectivo para eliminar el problema.
Si con esto no fuese suficiente podríamos ayudar al proceso de desinflamación con la realización de la Infiltración Ecoguiada.
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Soy natural de Porcuna (Jaén), director de la Clínica José Luis Díaz. Soy Graduado en Podología por la Universidad de Sevilla. Máster de Investigación en Nuevas Tendencias Asistenciales en Ciencias de la Salud. Experto en Podología Médico-Quirúrgica por la Universidad Complutense de Madrid. Miembro de la Asociación Española de Cirugía Podológica.




