Los callos en los pies son una afección común que afecta a muchas personas en todo el mundo. Y pueden causar molestias y hasta dolores crónicos si no se tratan a tiempo y adecuadamente.
Hoy explicaremos las causas más comunes de los callos en los pies, así como los tratamientos más efectivos para aliviar esta condición. El objetivo de este post es que sepas cómo aliviar los callos y seguir con tus actividades cotidianas con total normalidad.
Qué son los callos
Los callos son áreas de piel engrosada que se forman como una respuesta protectora del cuerpo a la fricción o presión repetida en los pies.
A menudo aparecen en los talones, en las plantas y en los dedos, especialmente. Y si bien los callos no son peligrosos, pueden ser incómodos y hasta antiestéticos.
Frente a estos problemas producidos por los callos, es importante contar con un podólogo profesional en Baza que pueda prescribirte el tratamiento más adecuado para tu caso.
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Causas comunes de los callos
1. Fricción y presión
Una de las causas más comunes de los callos es la fricción o presión constante sobre un área específica del pie. Normalmente, se generan por el uso de calzado inadecuado o ajustado, por caminar o correr durante períodos prolongados, o incluso por la forma en que se camina habitualmente.
2. Calzado inadecuado
El uso de zapatos que no se ajustan correctamente puede contribuir significativamente a la formación de callos. Por ejemplo, los zapatos que son demasiado ajustados, demasiado sueltos o que tienen costuras internas gruesas pueden causar fricción en la piel, causando el desarrollo inevitable de callos.
3. Deformidades del pie
Hay ciertas deformidades del pie, como juanetes o dedos en martillo, que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar callos. Lamentablemente, estas condiciones pueden cambiar la forma en que el pie soporta el peso y la presión, y, por ende, ocasionar áreas de fricción excesiva.
4. Actividades Repetitivas
Las actividades que implican movimientos repetitivos, como correr o bailar, pueden llevar a la formación de callos por el estrés continuo en ciertas áreas del pie.

Tratamientos para los callos
En el tratamiento de callos puedes escuchar muchas voces de sugerencias y soluciones caseras como, por ejemplo, remojar con agua tibia y exfoliar con una lima, pero lo cierto es que es el podólogo el profesional más autorizado para darte un tratamiento personalizado.
1. Tratamiento personalizado con un profesional
Si los callos son persistentes o dolorosos, es recomendable consultar a un podólogo, un profesional que puede ofrecer tratamientos más avanzados como, por ejemplo, la eliminación quirúrgica de los callos, si es necesario.
2. Tratamiento ortopédico
El uso de plantillas ortopédicas o almohadillas específicas puede redistribuir la presión en el pie y aliviar las áreas donde se forman los callos, pero como lo expliqué anteriormente, esto tiene que ser prescrito por tu podólogo.
3. Uso de calzado adecuado
Cambiar a un calzado más cómodo y bien ajustado puede ayudar a prevenir la formación de nuevos callos. El tipo de zapatos debe ser recomendado por el podólogo, el especialista que ya conoce tu pie y la forma de los callos que has padecido.
4. Tratamiento tópico queratolítico
Las cremas queratolíticas, que contienen ácido salicílico, pueden ayudar a ablandar y descomponer el tejido engrosado de los callos. Sin embargo, este tipo de cremas deben utilizarse bajo prescripción del podólogo, con precaución y siguiendo las instrucciones al pie de la letra.
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Prevención de los callos
Un programa de prevención de callos no es complicado, por el contrario, resulta sencillo si lo que buscas es caminar cómodamente sin molestias ni contratiempos.
1. Higiene adecuada de los pies
Debes mantener una buena higiene de los pies para prevenir los callos. La costumbre de lavar los pies regularmente, y secarlos bien, reduce el riesgo de infecciones y mantiene la piel suave.
2. Hidratación
Es recomendable que apliques una crema hidratante en los pies diariamente (recomendada por tu podólogo), porque esto puede ayudarte a mantener la piel flexible y menos propensa a la formación de callos.
3. Calzado apropiado
Apostar por el uso de calzados de buena calidad y que se ajuste correctamente, ayudan a prevenir la aparición de callos. Pero lo más importante es elegir zapatos adecuados para cada tipo de actividad que realices.
Si bien los callos en los pies son una respuesta común a la fricción y presión repetida en tus pies, existen múltiples tratamientos y medidas preventivas que pueden ayudar a reducir y prevenir la formación de callos.
La idea es que acudas a un podólogo profesional que te brinde el tratamiento más adecuado, y así superar eficazmente este problema común en personas de todas las edades.
Preguntas frecuentes:
-¿Los callos en los pies desaparecen solos?
En algunos casos pueden disminuir si se elimina la fricción o presión que los causa, pero lo más recomendable es tratarlos adecuadamente para evitar molestias y complicaciones.
-¿Es recomendable cortar los callos en casa?
No. Cortarlos por cuenta propia puede provocar heridas o infecciones. Lo más seguro es acudir a un podólogo profesional para su tratamiento.
-¿Qué tipo de calzado ayuda a prevenir los callos?
Los zapatos cómodos, de buena calidad y con el ajuste adecuado ayudan a reducir la presión y la fricción que favorecen la aparición de callos. Hay varias marcas de calzado barefoot que ayudan a mejorar la pisada y se adaptan a la planta de los pacientes.
-¿Cuándo debo acudir al podólogo por un callo?
Debes consultar a un especialista si el callo causa dolor, cambia de color, dificulta caminar o reaparece constantemente. Existen sesiones online de videoconsulta podológica para poder evaluar la situación de los callos directamente desde nuestro hogar.

Soy natural de Porcuna (Jaén), director de la Clínica José Luis Díaz. Soy Graduado en Podología por la Universidad de Sevilla. Máster de Investigación en Nuevas Tendencias Asistenciales en Ciencias de la Salud. Experto en Podología Médico-Quirúrgica por la Universidad Complutense de Madrid. Miembro de la Asociación Española de Cirugía Podológica.




